Aun era de noche cuando llegué a mi hogar tras un largo viaje. Al entrar por la puerta no
había ninguna luz encendida, tan solo oscuridad y silencio. Mi madre descansaba y no quise
despertarla. Mi cuarto estaba tal cual lo había dejado antes de marcharme. Cuando activé
la clavija de la luz, el televisor se encendió solo. Esa era la única forma de saber si
alguien había estado allí. Esa escena me trajo a la memoria una historia que había leído
justamente hace un año en el periódico.
"Cuando en el mes de abril de 1973, Nathan Lerner, casero de un modesto piso del North Side
de Chicago, abrió la puerta de la vivienda en la que había vivido durante 40 años su
singular y recién fallecido inquilino, Henry J. Darger, se encontró con un escenario del
que tardó en dar crédito: un cuarto atiborrado de recortes de periódicos, cómics, revistas,
libros destripados, aparente basura y unas gigantescas acuarelas que repetían obsesivamente
las imágenes de niñas desnudas con grandes alas de mariposa siendo perseguidas por soldados
empuñando bayonetas de época. En una segunda inspección, halló sepultado uno de los libros
más extensos conocidos, 15.154 páginas, titulado The story of the Vivians girls, in what is
known as the Realms of theUnreal, of the Glandeco-Angelinian War Storm, caused by the Child
Salve Rebellion, que ha sido traducido como La historia de las niñas Vivian, en lo que se
conoce como los Reinos de lo Irreal, sobre la Guerra-Tormenta Glandeco-Angeliniana causada
por la rebelión de los Niños Esclavos".
Noticia de el pais.
02 abril, 2009
Etiquetas: BBAA Hª ARTE