13 mayo, 2009



 Desde siempre he dicho que tanto los asiáticos como los negritos(ojo) me despiertan simpatía.
 Especialmente los primeros, por eso de que pocas veces están relacionados con asuntos
 escabrosos a diferencia que el resto de inmigrantes. Aparte de inteligentes, siento
 admiración por su dedicación y ganas de trabajar, cosa que no comprendo pero valoro.
 Artísticamente los asiáticos son muy limitados, tanto en el cine ( si ves una ves todas )
 como en la música y en general en todas las facetas, menos en la arquitectura claro.
 Exceptuando el Manga, podemos decir que por poco más se les conoce. Quizás sea por que
 David Choe sea un artista americano de origen oriental, y en el fondo lo único que tenga
 de oriental sean sus ojos, no lo se, pero desde luego es bueno. Tan bueno que el chaval
 destaca en casi todo a diferencia que sus amigos los rollito de primavera. Desde pintar
 óleos, esculpir, fotografiar, dibujar, hacer vídeos o grafitis... vamos que hace de todo,
 solo le falta haber pasado por la cárcel.


 Pues si te dijera que en el 2004 estuvo en una cárcel nipona por darle un puñetazo a un agente
 de la policía secreta que no te sorprenda. Lo gracioso de la anécdota es que David no se puedo
 estar quieto durante los cuatro meses que paso en prisión, y ocupo su tiempo pintando usando
 la salsa de soja y su propia orina. Aquí podréis ver algunos de los resultados.