Hace poco mi profesora nos hablo de Creative Growth Art Center, un centro de arte con alumnos
discapacitados, que ayuda a estimularles de una forma única sin recurrir a usar caballos, ni
medicinas ni películas Disney. Esta entidad les facilita el material y un espacio
privilegiado para trabajar a cambio de sabe dios que. En este centro podemos encontrar a
Judith Scott, una de sus escultoras mas famosas, que ya ha expuesto en cuatro continentes,
es sin duda un ejemplo de lo que se puede llegar a conseguir en los tiempos que corren con
tanta competencia e incompetencia. Esta mujer sufre síndrome de down, es sordomuda de nacimiento
y paso 35 de sus años en una institución psiquiátrica. Sus obras se componen de tejidos,
aluminios o demas materiales moldeables, con gran coloridos adoptando formas casi animalescas
por las que se han llegado a pagar millones. Sin duda, invita la curiosidad a conocer más de cerca
a esta mujer, que a veces demuestra que lo único importante es tener grandes maestros que te
enseñen a dejarte inspirar por las formas, excluyendo la técnica. Quizás esto sea una puerta
de esperanza para esa gente retrasada que entra en Bellas Artes pensando que acabaran siendo
artistas.
05 diciembre, 2009
Etiquetas: BBAA Hª ARTE