Sean tuvo que llamarse

11 noviembre, 2007

Pues tenía ganas de dedicarle unas lineas a este joven nacido en 1975, con casi diez años de la publicación de su primer disco, en el 1998. Y nadie apenas ha oído hablar de él. Se trata nada más ni nada menos que el hijo de Yoko Ono y John Lennon. Pues quien diría que lleva tanto tiempo en el mundo de la música, y no me refiero a la publicación de su primer álbum, si no ya en sus primeras colaboraciones tanto en el disco de su madre como en del estadounidense Lenny Kravitz en 1991 con Mama Said. No os miento cuando os digo que su parecido físico con su padre es más que exagerado, al contrario que musicalmente, afirma renegar totalmente al estilo reivindicativo y social que tanto caracterizó a John Lennon. A pesar de tener tan solo cinco años cuando su padre fué asesinado, confiesa no agobiarse ante la magnánima figura paterna y sin inmutarse asegura que mucho de lo que tiene es gracias a la fama de sus padres. Y si mucha gente apenas ha tenido conocimiento de la trayectoria musical de este joven de 30 años, reconoce, es porque además de que mucha gente no lo valora musicalmente por ser hijo de quien es, a la hora de publicar un disco prefiere renegar del tema promocional. Confiesa que le hace sentir muy incomodo. También ha participado en varios proyectos cinematograficos, como el corto dirigido por Michele Civetta en el que aparecen dos de mis musas preferidas Lindsay Lohan y Devon Aoki. Aquí os dejo con uno de mis vídeos favoritos, titulado Friendly Fire, basada en la infidelidad de su novia Bijou Phillips con su mejor amigo, ya fallecido en un accidente automovilístico muy cercano a la reconciliación.