Jamas pensé, que un año daría para tanto. Más haya, de lo que nuestras madres piden siempre a la entrada del nuevo año, todo un clásico lo de 'lo importante es tener salud' para mí, año nuevo y salud, se repelen como el agua a los gitanos. Y casi comprobado, mi salud mental decae por campanada, y si, la de hace un año empezaba a preocuparme, por eso de que estaba más solo que Marco el día de la madre, este año la suerte me sonríe, o mejor dicho, este año ha sido el año de la suerte. Ahora toca, pensar cuantos más durará.Porque gente de todas las clases te pueden defraudar constantemente, pero si tienes el movil de la señorita Suerte, todo va sobre ruedas.
Por eso, yo cada año no pido salud, sino suerte, aunque solo sea para ver como acabo dentro de unos cuantos años, con suerte claro.








