recepción

23 enero, 2008


En vez de concebir el proceso como transmisión-recepción, la corriente judeo-cristiana ha impuesto el criterio dominación-sometimiento, siguiendo el consejo que dice: Haz de la tierra tu sierva. Así, el sublime logro de la civilización tecnológica, el confort de la sociedad industrial occidental, ha acabado por suscitar la destrucción de su medio. El mal uso del conocimiento adquirido, ese efecto radical de perspectiva, hace que todos los intentos actuales de enmendar el daño con medidas de protección ambiental tiendan a ser meros parches. Por que la catástrofe no es tanto el nivel de destrucción ambiental ya alcanzado como ignorar que llegamos a esa situación por falta de coraje, y de oportunidades, para perseguir la experiencia de una realidad más profunda.

Albert Hofmann