22 septiembre, 2007



El terror español funciona a nivel internacional. Si no, que se lo digan a Filmax, que ha logrado estrenar esta película de Nacho Cerdá rodada toda en Hungría con actores del este antes en los USA que en España. La historia, por una vez con un guión bastante redondeado pero, ay, que desvela el inevitable final a la mitad, trata de una huérfana rusa criada en américa que vuelve a su país porque ha recibido en herencia la granja de su familia biológica. La peregrinación se convertirá en un infierno del que no podrá salir. Una serie B rodada a lo grande, llena de momentazos de miedo, que abusa un poco de recursos de sonido y montaje para ganar tiempo y crear atmósfera y que indica claramente que nos queda mucho terror made in aquí por degustar los próximos años.